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Rainiero III de Mónaco

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El 8 de enero del año 1297, un guerrero güelfo de Génova, llamado François Grimaldi, desafió la tormentosa noche y se dirigió a la fortaleza del peñasco de Mónaco en poder de los gibelinos, partidarios del emperador germánico. Se disfrazó de monje franciscano y convenció a los ingenuos guardias de que le dieran refugio. Apenas entró, les cortó la garganta, hizo entrar a un grupo de secuaces y tomó el control de la fortaleza, en el nombre del Papa. Ese día la familia Grimaldi tomó posesión de Mónaco. A partir de entonces, el escudo de armas de la familia está compuesto por dos monjes franciscanos armados. Cuatro años más tarde fueron expulsados.

El 12 de septiembre de 1331 Carlos I reconquistó el Peñasco para los Grimaldi. Fue el verdadero fundador de la dinastía y se convirtió en el primer Señor de Mónaco.

En el año 1612 Honorato II tomó el título de Principe y Señor de Mónaco. El título de nobleza fue reconocido por el Rey de España y heredado a partir de entonces por sus descendientes.

En 1793, durante los años de la Revolución Francesa, los Grimaldi fueron destituidos. El Príncipe Honorato III fue encarcelado y su mujer, Francisca Teresa, fue guillotinada. Francia anexionó al principado denominándolo "Fuerte Hércules".

Según los términos del Congreso de Viena (1815), el principado se convirtió en un protectorado del Reino de Cerdeña y en 1861 se restableció el principado independiente de Mónaco bajo el protectorado de Francia.

En 1911, el príncipe Alberto I, a partir de una revuelta popular, dotó a Mónaco de una Constitución y en el año 1922, lo sucedió su hijo Louis II.

Según un tratado firmado en 1918, Mónaco perdería su soberanía y quedaría incorporado a Francia si algún príncipe Grimaldi muriera sin dejar un heredero varón. Cuando el Príncipe Louis II se dio cuenta de que no podía tener descendencia con su esposa y que esto le costaría la independencia de Mónaco, reconoció como suya a Carlota, una hija extramatrimonial con una cabaretera de Montparnasse llamada Marie-Juliette Louvet. La declaró heredera y la casó con el Conde Pierre de Polignac de cuya unión nació, Antoinette. El 31 de mayo de 1923 nació el esperado heredero del trono, bautizado con el nombre de Rainiero Luigi Enrico Massenzio Bertrando Grimaldi.

El odio fraterno

La relación entre Charlotte y Pierre era intolerable. Cuando Rainiero cumplió seis años, sus padres se separaron. El pequeño se repartió entre ellos junto con su hermana mayor, con la que tenía una pésima relación. A los 11 años de edad, fue enviado a estudiar a Inglaterra. Era bajito y rechoncho por lo que sus compañeros de estudio lo apodaron "el gordito de Mónaco". Aislado por sus compañeros intentó fugarse, pero fue descubierto y castigado con las tradicionales "nalgadas" de los Colegios ingleses. Al enterarse, su abuelo lo mandó a estudiar a Suiza. Por entonces su hermana denunció haber sido abusada sexualmente por su padre.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Mussolini invadió Mónaco. Los Grimaldi no sólo colaboraron con los fascistas sino que ayudaron a blanquear el dinero robado por nazis y fascistas.

Rainiero ajeno a los manejos de su abuelo comenzó a estudiar Ciencias Políticas y en 1942, conoció a la actriz Giselle Pascale. Al finalizar la Segunda Guerra se instaló con Giselle en la Riviera Francesa, cerca de Mónaco. Antoinette, la hermana de Rainiero, no lo soportó. No permitió su ingreso en el palacio y comenzó a difundir rumores sobre una posible bisexualidad y una sospechable esterilidad de la actriz. La convivencia duró seis años. La presión fue demasiada.

En mayo de 1949, murio el Príncipe Louis II. A los 29 años de edad Rainiero asumió con el nombre de Rainiero III. Antoinette, le declaró definitivamente la guerra.

El casino de Montecarlo estaba en una quiebra virtual. Rainiero no tuvo mas remedio que recurrir al armador griego Aristóteles Onassis. Ari compró más del 50 % de las acciones del casino, lo salvó de la bancarrota y se instaló en Mónaco, convirtiéndose en una especie de "Príncipe paralelo". Por entonces también quebró la banca de Mónaco y Antoinette se encargo de difundir que Rainiero que pagaba sobornos para que invirtieran las empresas extranjeras.

Onassis aumentaba su poder y las conspiraciones de Antoinette parecían llegar a buen puerto. Rainiero. que amaba los animales, se evadió de la realidad que lo acechaba, creando un zoológico que se encargaba de cuidar personalmente y llevando unos leones a palacio.

Cuando todo parecía perdido, apareció una mano salvadora. Su amigo, el cura Francis Tucker, no podía verlo en esa situación y se le ocurrió una idea sensacional. Hacía rato que el padre Tucker le estaba buscando a Rainiero una buena chica católica con quien casarse. Nada mejor que una estrella de Hollywood para un verdadero príncipe azul. Le dio tres opciones, Nathalie Wood, Deborah Kerr y Grace Kelly.

El príncipe y la actriz

Rainiero estudió junto con Tucker la situación y se decidió por la tercera. Grace era la hija de Jack Kelly, un albañil irlandés devenido en constructor multimillonario que había sido dos veces campeón olímpico de natación.. Grace tenía 25 años, había ganado un oscar y era un de las bellezas más famosas del mundo. En muy poco tiempo se había convertido en una estrella. Grace Kelly había tenido romances con Clark Gable, Ray Milland y William Holden y estuvo a punto de casarse con el diseñador de moda Oleg Cassini. Su gusto por los hombres mayores horrorizaba a su padre.

En la primavera de 1955, Grace Kelly fue al festival de Cannes en la Riviera Francesa. Además se encontraba en pleno romance con un antiguo amor suyo, el actor Jean Pierre Aumont. Una tarde , mientras merendaban, ella le dijo que había sido invitada a una sesión de fotos con el Príncipe de Mónaco al día siguiente, pero que no iba a ir porque a esa misma hora tenía un turno en la peluquería. Aumont se quedó estupefacto. "Grace", le dijo, "No se puede hacer eso. El es un príncipe de verdad".

Grace fue a la sesión y los dos charlaron y se sintieron atraídos. Al volver a los Estados Unidos, el romance con Aumont terminó y Grace y Rainiero comenzaron a cartearse con el padre Tucker como mensajero del amor. En una visita a los Estados Unidos Rainiero describió a su mujer ideal: "La veo con el pelo largo flotando en el viento, del color de las hojas otoñales. Sus ojos son azules o violetas, con rayas doradas". Mientras tanto Grace comentaba a la prensa: "No quiero casarme con alguien que se sienta disminuido por mi éxito. No podría soportar entrar a un restaurante y escuchar al maitre llamando a mi esposo Señor Kelly". Sólo un príncipe podría igualar o superar la celebridad de Grace Kelly.

La relación entre los dos fue una genuina mezcla de razón y pasión. Se necesitaban el uno al otro por razones políticas y publicitarias, pero por sobre todas las cosas se amaban.

Rainiero le dio a Grace un inmenso anillo de diamantes de compromiso. Ella decidió no sacárselo mientras filmaba su última película en Hollywood, "Alta Sociedad".

La boda

El casamiento de Grace y Rainiero se convirtió en el primer acontecimiento moderno de sobreexposición en los medios de comunicación. Mónaco se llenó de reporteros. Los Grimaldi reclamaron un examen ginecológico para ver si Grace podía tener hijos. Kelly estaba muy preocupada porque ese examen además iba a demostrar que ella no era virgen. Rainiero ordenó que el examen se pasara por alto y en aquel momento la prensa no se enteró del asunto.

La boda se concretó el 18 de abril de 1956. Rainiero diseñó su uniforme para el casamiento, con plumas de avestruz

A la ceremonia no concurrió ningún miembro de la realeza europea, ya que consideraban a los Grimaldi como una especie de aristocracia menor. Pero los que si asistieron fueron Ava Gardner, el escritor W. Somerset Maugham y Aristóteles Onassis.

Carlota, la madre de Rainiero, fue a la fiesta con René Girier, un conocido ladrón de joyas. Durante la semana de la boda desaparecieron las joyas de varios invitados entre los que se encontraba la mamá de Grace Kelly. Todas las sospechas cayeron sobre el joven acompañante de Carlota. Pero nunca se pudo comprobar nada.

El 23 de marzo de 1957, nueve meses y cinco días después de la ceremonia nació su primera hija, la princesa Carolina y el 14 de marzo del año siguiente , nació Alberto.

El autogolpe de Rainiero

Con el matrimonio consumado, Antoinette, se vio obligada a retroceder y se alejó de la vida pública de Mónaco. Su decisión acarreó protestas pues gozaba de la simpatía popular y tenía una notable influencia sobre el Consejo Nacional (el "parlamento" monegasco") en donde participaba su amante y futuro esposo, Jean Charles Rey. Cuando Rainiero vio que las papas quemaban dio una especie de autogolpe: suspendió la constitución, suprimió el Consejo Nacional y retomó el control del casino y la hotelería . A pesar de esto Onassis, se instaló más cómodamente en Mónaco, trayendo a vivir consigo a su nueva amante, la diva María Callas y ejerciendo el poder como de costumbre. Para colmo, en 1962, el presidente francés Charles de Gaulle, decidió poner fin a la evasión de impuestos de los Franceses en Mónaco poniendo bloqueos aduaneros en la frontera.

Astutamente, Rainiero llegó a un acuerdo con De Gaulle. A pesar de ser un país libre de impuestos, aceptó que a los residentes franceses en Mónaco se les cobrara impuestos y aceptó que Francia tuviera participación en los nombramientos de los Ministerios más importantes. De acuerdo con el acuerdo de 1963 que garantiza defensa militar a los monegascos, el Ministro de Estado, el Ministro del Interior y el Jefe de la Policía debían ser franceses. A cambio, Rainiero consiguió que Francia retribuyera al principado por las inversiones de los monegascos en Francia. Hoy en día es uno de los ingresos más importantes en Mónaco.

Además consiguió que el presidente francés lo ayudara a quitarse de encima a Onassis, tomando el control mayoritario del casino de Montecarlo. "Ari" tuvo que abandonar Mónaco. La batalla había sido ganada.

En 1964 Hitchcok le ofreció volver al cine protagonizando la película "Marnie", pero Rainiero se opuso a que Grace volviera a actuar

El 1° de febrero de 1965 nació Estefanía, la hija menor de la pareja. La familia principesca trataba de vivir de la mejor manera posible. La potente combinación del glamour de Hollywood con el encanto principesco del viejo mundo, siguió atrayendo al Jet Set y siguió generando una inmensa cantidad de dinero. Pero la pareja fue poco a poco apaciguando su pasión.

Durante la década del setenta, Grace comenzó a pasar la mayor parte del tiempo sola en un departamento en París. Empezó a disfrutar de la compañía de hombres más jóvenes que ella, como el director de cine austríaco, Robert Dornheim. Rainiero aceptaba las escapadas de su mujer, mientras el mundo no se enterara.

En 1978 Rainiero y Grace unieron fuerzas nuevamente oponiéndose al romance de su hija mayor Carolina con el Playboy Philippe Junot, 17 años mayor que ella, que duró hasta el año 1980. Allí respiraron aliviados y Grace volvió a ir y venir de su "casa de soltera" en París.

La tragedia

Hasta que la tragedia asomó en el seno de la familia. El lunes 13 de septiembre de 1982, Rainiero se fue temprano y Grace despertó a sus hijos poco antes de las nueve de la mañana. Se despidió de Alberto con un "Nos vemos luego" y se dirigió con Estefanía aun somnolienta hacia el automóvil Rover 3500 verde, para volver a Mónaco. Grace le puso la excusa al chofer de que debía llevar unos vestidos en el asiento trasero y que por lo tanto ella manejaría. En realidad quería seguir hablando a solas con su hija. El auto se fue por la ruta 53, pasó dos curvas lentamente y en la tercera el coche empezó a zigzagear de un lado al otro de la carretera y en lugar de tomar a curva, el auto siguió de largo, rompió la valla de protección y cayó en el precipicio. Estefanía se fracturó una vértebra y fue internada en el hospital Princesa Grace. Su madre no corrió la misma suerte, luego de una operación cayó en estado de coma profundo y a las 22 : 15 del 14 de septiembre ante el llanto desconsolado de Rainiero—quien a pesar de todo la seguía amando—, Alberto y Carolina, le desconectaron el aparato y murió. Estefanía no participó de la decisión familiar ni fue a los funerales que despidieron a su madre.

En aquel momento se insinuó que en realidad la que iba conduciendo era Estefanía.. Lo cierto es que Grace y Rainiero eran estrictos y nunca permitieron que sus hijos manejaran fuera de los límites de la propiedad hasta no cumplir la mayoría de edad y tener su registro de conducir.

En 1983 Rainiero volvió a sonreír, cuando su hija Carolina se casó con el italiano Stefano Casiraghi. La nueva pareja le dio tres nietos que le alegraron la vida al príncipe abuelo: Andrea, Carlota y Pierre. Eses año también se lo vio a Rainiero con Lynn Wyatt una aristócrata de Houston. El romance no fue oficializado, pero cada vez que un fotógrafo les sacaba alguna foto juntos, Rainiero se encargaba de darle una trompada.

Al año siguiente cambió de compañía femenina. Esta vez fue Hjordis Niven, la viuda de David Niven y luego, la dueña de su corazón fue la princesa austríaca Ira Von Fürstenberg , con quien se dijo que iba a casarse, pero que no llegó a concretarse por la férrea oposición de Carolina.

Luego apareció nuevamente la tragedia en la familia, cuando Stéfano Casiraghi murió en un accidente de motonáutica. Carolina no sólo tuvo que enfrentar el dolor de la muerte de su marido, sino que se enteró por medio de Rainiero de que Stefano tenía una amante desde el principio de la relación y como herencia le dejó un montón de deudas.

La fortuna de Rainiero

Claro que las deudas no eran un problema para Rainiero y su familia. Rainiero es uno de los soberanos mejor pagos del mundo. Por su trabajo recibe anualmente 5.280.000 dólares (superior al de la Reina de Inglaterra) y como renta de sus propiedades privadas recibe 600.000 dolares por año. Y por si esto fuera poco, la fortuna personal de Rainiero asciende a 800 millones de dólares. Es cierto que el palacio de los Grimaldi insume un gigantesco gasto de 10.456.000 dólares anuales, pero eso corre por cuenta del estado.

Mientras tanto su hijo Alberto seguía sin novia y Estefanía iba de brazo en brazo. Pasó por los hijos de Belmondo y Delón y llegó a estar con un mafioso llamado Mario Oliver. Rainiero se enojó verdaderamente con Estefanía por esta relación, porque no quería que cometiera el mismo error que Carolina con Junot, y además porque Oliver se había casado dos veces, tenía una acusación por violación y por sobre todas las cosas, porque se teñía el pelo.

El golpe mayor para Rainiero fue cuando Estefanía se enamoró de su guardaespaldas Daniel Ducruet que acababa de tener un hijo con otra mujer. La solución fue sencilla : Estefanía se dejó embarazar, el guardaespaldas abandonó a su familia y se fue a vivir con ella.

Cuando nació el hijo de ambos, Luis, Ducruet empezó a correr rallys y puso una empresa de seguridad. En 1994, la pareja tuvo una niña a la que llamaron Paulina. Ya conformada la familia tipo, el abuelo Rainiero no tuvo más remedio que aceptar a Ducruet, pero le puso varias condiciones para el casamiento : Que aprenda la historia del Principado y de Francia, que sepa distinguir los distintos títulos nobiliarios, que aprenda cinco idiomas, que cuando hable con Rainiero lo llame "Mi Señor" y que cuando se diriga a su cuñado Alberto, lo llame "Su Alteza Serenísima" ; pero sobre todas las cosas que muestre en público un comportamiento ejemplar. Ducruet dijo que si a todo, - total ya estaba jugado - y la boda se concretó el domingo 1° de julio de 1995.

En agosto de 1996 Ducruet apareció en la revista Eva Tremila en una secuencia de fotos haciendo el amor con la "ex Miss Bélgica Desnuda" Fili Houteman al borde de una piscina. Estefanía se divorció. Al mismo tiempo la otra hija de Rainiero, Carolina, apareció en una foto pelada, rumoreándose que padecía una grave enfermedad.

Actualmente las preocupaciones de Rainiero siguen centradas en sus hijos. Estefanía volvió a ser madre otra vez el 15 de julio de 1998, de una beba llamada Camila María Kelly de padre desconocido. El progenitor podría ser o bien un guardaespaldas o quizás Fabien Barthez, el arquero de la selección francesa campeona del mundo. Carolina tiene un novio considerado ideal por Rainiero: Ernesto Augusto de Hannover. Cuando la difunta princesa Grace, conoció a Ernesto Augusto, veinte años atrás, le dijo a su hija Carolina: "He aquí con quién deberías casarte". Probablemente le haga caso a las voces del pasado.

Mientras tanto, el máximo desvelo de Rainiero lo provoca Alberto, que no tiene ni quiere conseguir novia oficial. Se dijo que Rainiero abdicaría en favor de él, pero por ahora sigue al frente de "Mónaco S.A".

Rubén Brenner